El ascenso de velocidad al Manaslu (8.163m) era un proyecto ambicionado por los tres atletas de Dynafit Benedikt Böhm, Sebastian Haag y el guía Nicolas Bonnet. Al hablar de velocidad, queremos decir: marchar sin pausas, montaña arriba y montaña abajo al mayor ritmo posible. En el Manaslu, hablar de velocidad implica recorrer 3.263 metros de altura desde el campamento base hasta la cima - sin campamentos de altura, sin estaciones de asistencia ni un camino marcado a la cima. Y después, el descenso en esquí. Tras días de resistencia en el campamento base debido a las fuertes nevadas, los atletas pudieron iniciar finalmente el ascenso el 3.10.2007. Pasadas 3 horas, los tres se encontraban ya a 6.200 metros de altura - y seguían avanzando a -30 grados. El elemento imprescindible es una enorme fuerza de voluntad para no abandonar. A una altura de 7.400 metros a sólo 150 metros de altura por debajo del hombro seguro del Manaslu, el grupo debió interrumpir el ascenso de velocidad debido al enorme riesgo de avalanchas. Tomaron la decisión correcta: venció el sentido común de los montañistas. El éxito es resultado de la fortaleza humana.